Antonio Salas: periodista y skinhead

A lo largo del 2013 he tenido la oportunidad de presentaros temas históricos tan variados como el régimen totalitarista de Stalin a través de Bulgákov, los campos de concentración nazis a través de Frankl o la invasión de la República Checa por la URSS a través de Kundera, siempre desde una perspectiva literaria que ha abarcado diferentes etapas como el modernismo (Larra) o la literatura contemporánea (Kerr). Y, haciendo hincapié sobre el apasionante tema del extremismo político, en este mes de diciembre me gustaría hablaros de un manuscrito actual y mundialmente conocida que explica el movimiento neonazi desde sus entrañas: Diario de un skin.

El texto es publicado en el 2003 de la mano del periodista de investigación oculto tras el pseudónimo de Antonio Salas, que consiguió infiltrarse sin levantar sospechas en un grupo tan peligroso como es el de los skin heads adaptando su imagen y comportamiento de forma camaleónica al de los cabezas rapadas con objeto de ganarse su confianza.  Posteriormente y, dada la relevancia e interés que suscitaba el tema, el actor Tristán Ulloa protagonizó la película homónima bajo la dirección de Jacobo Rispa en un largometraje producido por Filmanova que no llegó a tener tanta relevancia como la edición impresa.

¿Quién es Antonio Salas?

El autor de Diario de un Skin no le tiene miedo a nada. O, al menos, esa es la impresión que merece.  Mientras Belén Esteban infesta la cultura española con sus Ambiciones y Reflexiones en las baldas de los libros más vendidos a nivel nacional, bajo el pseudónimo de Antonio Salas se esconde un periodista de rostro desconocido a causa de las diversas amenazas recibidas como consecuencia de su labor que, además de haber publicado más de media docena de libros de investigación, ha trabajado en diarios y revistas como Interviú o Tiempo, y en cadenas de radio como Onda Cero o Telecinco.

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Pero no es su colaboración en los medios lo que hace indispensable en el ámbito de la literatura contemporánea a este profesional licenciado por la Universidad Complutense de Madrid. Tampoco su calidad redactora, ni siquiera que se trate del único periodista introducido en sectas, grupos de crimen organizado y colectivos extremistas cuyas grabaciones, según indica el propio prólogo del texto, se han considerado pruebas judiciales en varios casos policiales españoles. Antonio Salas resulta esencial para presentar al lector en primera persona los entresijos de esos mundos ocultos y tenebrosos  que generalmente se le ofrecen a modo de una ficción basada en hechos reales y del que la información no le llega con la transparencia que requiere.

El periódico Público redactó un titular el 16/09/2009 en el que afirmaba que Antonio Salas, autor de Diario de un Skin, había declarado, en un juicio seguido en la Audiencia Provincial de Madrid, que varios de los acusados pertenecían al grupo Hammerskin (la banda neonazi en la que se infiltró). Salas, que compareció como testigo protegido, reconoció que trató “personalmente” con alguno de los acusados durante el año que estuvo infiltrado en grupos de skinheads de extrema derecha para realizar un reportaje que fue emitido en el programa de Telecinco Historias de Hoy el 16 de marzo de 2002.  Asimismo, el periodista explicó que se puso en contacto con miembros de Hammerskin-España a través de uno de los responsables del grupo de aficionados radicales del Real Madrid Ultrasur, y que llegó a contactar con miembros de la organización de Alemania y Portugal.

Antonio Salas, tras el manuscrito que os estoy presentando se infiltró en dos ocasiones más que reflejó en El año que trafiqué con mujeres y El Palestino. Respecto a la primera, se inmiscuyó en el mercado del sexo demostrando que aún en la España contemporánea quepa la posibilidad de comprar y vender personas para explotarlas sexualmente. Respecto a la segunda, cuenta que estudió árabe, se convirtió al Islam y se creó una nueva identidad palestina para infiltrarse en el mundo del terrorismo islamista a lo largo de seis años de investigación, si bien este último documental, emitido por Antena 3 en el 2010, fue objeto de numerosas críticas por ser considerado fraudulento en espacios como “Tercera información” o la revista “El Medio”.

En una entrevista que el diario La Vanguardia le realizó en agosto del 2010, el autor de El Palestino afirmó que “hay que ser muy estúpido para ser un terrorista”, pero que “es comprensible que algunas de estas personas reaccionen con violencia y lo único que queda es venganza, pero que lo entienda no quiere decir que lo justifique. “.

Después de los tres trabajos de investigación en primera persona, este año Antonio Salas ha presentado su novela Operación Princesa abordando temas que van desde la prostitución, el narcotráfico o el club de motoristas Hell’s Angels. Según afirma, es “infinitamente más difícil” este género. El autor manifiesta que no es lo mismo publicar un ensayo en el que sólo se cuenta lo que se puede demostrar (enorgulleciéndose de no haber recibido ninguna demanda al respecto), que una novela que tiene partes reales y partes ficticias ofreciendo al lector la posibilidad de ser partícipe de escenas cuya descripción no cabría en un documental.

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¿Por qué Diario de un Skin?

A través de la edición Temas de hoy, Antonio Salas nos cuenta cómo preparó su nueva identidad a la hora de integrarse en el movimiento neonazi y su proceso al contactar con ellos, nos pone al corriente de la historia de los skin heads y de su estructura en España, explica la posición de las skingirls y los grupos musicales dentro de la organización y de la justificación que los nazis dan a la violencia, entre otras muchas ideas. En paralelo habla de sus cacerías con los ultra sur futboleros y los beneficios que tienen otorgados por parte del club.

En el encuentro digital realizado por El Mundo el 16/04/2003, el autor de Diario de un Skin aludió al escritor chileno Miguel Serrano como el ideólogo que necesitaba el nuevo nazismo europeo para justificar y argumentar su supuesta herencia aria y su misión en la “Nueva Era”. Agrega que Miguel Serrano es un mito para los skinheads de todo el mundo y quien justifica los actos de violencia más exacerbada”. Afirma también que existe “una fusión sólida entre ideólogos neonazis y el mundo islámico” y añade que no se trata sólo de una mera colaboración distante y puramente diplomática.

Se trata de un éxito editorial que, sin embargo, ha carecido del impulso necesario para crear conciencia social sobre el conflicto que plantea, especialmente en el terreno futbolístico, si bien el boca a boca y el morbo han alimentado las ventas de un texto narrado en primera persona y lenguaje coloquial, sin retórica ni expectativa literaria alguna.

¿Sabías que…? El propio autor dejó en Diario de un skin un medio de contacto en sus obras: tonisalas2000@yahoo.es y Apdo postal 20009, Madrid. Actualmente puedes seguirle en las redes sociales y en su web http://www.antoniosalas.org.

Acerca de Jimena Tierra

Jimena Tierra (Madrid 1979) es una escritora licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid, especialista en materia financiera. A lo largo de su trayectoria literaria ha realizado asignaturas de criminología, así como varios talleres de escritura creativa y género negro, impartidos por profesores como Alberto Olmos, María José Codes o Philip Kerr. Es autora de algunos poemas y múltiples relatos cortos, entre los que destaca Escombros, ganador del concurso de Ediciones Saldubia 2014, que fue incluido en una antología. En el mismo año, fue galardonado su soneto La vida es Aragón. La vida es sueño, obteniendo el premio de lírica en la convocatoria Atrévete a rimar Aragón con... sueño. Por medio de la editorial Playa de Ákaba, ha participado en el libro de entrevistas Hablar de libros es bueno y ha publicado su novela negra Equinoccio, llegando a convertirse en libro de éxito durante los tres primeros meses desde su presentación en octubre del 2016. Amante de los servicios editoriales, en la actualidad combina la escritura creativa con la actividad de gestora cultural.
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